Esto fue un regalo para un primo mío que lleva muchos años viviendo fuera, es un recorrido por el Avilés antiguo, por todas esas calles y bares que tanto pateo en sus años mozos. Cuando lo vio sus palabras textuales fueron “me ha llegao a la patata cabronazo” Seguro que los que estéis fuera también os tocará la fibrita.